martes, 7 de agosto de 2012

9. También Osaka merece un paseo

Lunes, 6 de agosto de 2012

Hemos reservado el día de hoy para visitar la populosa e industrial Osaka, que si bien no tiene tanto interés, al menos merece una visita, ya que la hemos elegido como centro de operaciones para la visita de la región de Kansai.
Además, nuestros amigos Ana y Juanjo llegan hoy de Madrid para disponerse a retornar a Japón, que tanto les gustó hace tres años. Van a pernoctar en el mismo hotel que nosotros, así es que los esperaremos aquí ya que su vuelo llega temprano por la mañana. A ver en qué condiciones llegan, muchas horas via París.
A partir de mañana seguirán su camino hacía el sur. Espero que los tifones les respeten, que andan rondando por Okinawa.
Osaka-Ko



Boda en Osaka-Ko












Como llegan temprano, no les darán habitación hasta las dos, así es que dejan la maleta en la recepción y salimos a dar una vuelta por la ciudad, empezando por el Castillo de Osaka (u Osaka-Ko). Aunque data del siglo XVI, la estructura actual es una reproducción en cemento, ya que fue sometido a diferentes destrucciones, incendios y alguna que otra bomba americana (fue especialmente castigada durante la segunda guerra mundial).

Vistas de Osaka desde Sky Building

Ayuntamiento
Tras volver al hotel a que estos chicos pudieran tomar posesión de su habitación y pegarse una buena ducha, salimos de nuevo, primero a comer unos típicos fideos en algún lugar económico (hay que mirar mucho para que el presupuesto no se dispare, y no es fácil, pues casi todo está en japonés) y luego a dar un paseo por la zona de Yodoyabashi, donde está el ayuntamiento y un poco más arriba, hacer un segundo intento de subir al Sky Building a disfrutar de unas buenas vistas. Por razones meteorológicas (llovía), no pudimos subir a la última planta, pero aún así disfrutamos de unas buenas vistas de la ciudad, y también de unas heladas cervezas en la planta baja, pues el calor y la humedad hacen perder gran cantidad de sales minerales.  
Dotombori

Y sería un pecado ir a Osaka y no ir al barrio de Dotombori por la noche, con sus animadas calles y sus luces y anuncios de neón, al estilo Blade Runner. Todo tipo de restaurantes, comida callejera, tiendas y salas de “Pachinko”, una máquina recreativa en las que el jugador compra una gran cantidad de bolas que lanza por una ranura y obtiene algún tipo de premio. Es bastante complicado de explicar, salvo que una sala de estas hace un ruido tremendo, debido a que son muchísimas maquinas de estas las que están puestas una junto a otra.

Dotombori
El día ya no daba para más. En la última cerveza del día Juanjo se nos quedaba literalmente dormido, por lo que mejor nos volvimos al hotel y nos despedimos ya que ellos siguen su camino hacia el sur.

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