sábado, 4 de agosto de 2012

5. Y un poquito más de la Isla de Hong Kong

Jueves, 2 de agosto de 2012

Antes de viajar a Japón mañana, voy a dar un último paseo por la isla, pues me quedé con las ganas de profundizar un poco más en el barrio de Sheung Wan.

Esta vez me apee en la estación de Hong Kong y a través de alguno de los rascacielos accedí a Des Voeux Road, una de las grandes arterias de HK que van paralelas a la costa.
Calles de Sheung Wan
Primero me acerqué a una de las calles laterales especializadas en sellos de todo tipo y entre ellos unos sellos tradicionales en madera, mármol, jade y otros tipos de roca y en los que se puede inscribir tu nombre en caracteres chinos. También puede llevar tallado el animal correspondiente al calendario chino. Bonito recuerdo para llevar a casa.
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Seguí paseando por el barrio, pasando de nuevo por las calles periféricas en las que llaman la atención los carteles publicitarios de los negocios que llegan hasta la mitad de la calle, por lo que son más fáciles de localizar.
Escaleras mecánicas a los Mid-levels
Pasé de nuevo por Hollywood street hasta el templo de Man Mo y la vecina Ladder street, con empinadas escaleras que agotan al más entrenado. Estamos cerca de los mid-levels pues se puede decir que estamos en la falda del pico Victoria, el más alto de la isla.
Edificios de viviendas en los Mid-Levels
tras el Templo de Man Mo
Si seguimos por Hollywood road hacia el oeste podremos coger las escaleras mecánicas hacia los mid-levels. Estas escaleras son las más largas del mundo pues alcanzan una longitud de 800 metros y llevan de manera fácil a calles situadas en la falda de la montaña donde se levantan grandes bloques de apartamentos.
Se puede uno apear a voluntad en cualquiera de las calles que cruzan y una de ellas me quedé a comer, en la zona conocida como SoHo (South Hollywood), en las que abundan gran cantidad de restaurantes y bares de todo tipo.

Wan Chai
Cogí el metro hasta Causeway Bay al este de Central, pasando por Victoria Park me encaminé hasta Wan Chai para coger de nuevo el metro en dirección al apartamento. La verdad que esta zona no me ofreció nada especial, un poco más de lo mismo que el resto de la zona moderna de Hong Kong.
Por la noche tuvimos una estupenda cena en casa de los amigos de Mabel, Celia e Iván, en la que degusté verdadera comida cantonesa regada con un Chardonnay blanco, francés claro está. Aquí el vino español apenas se conoce a pesar de que HK sea un gran mercado, cada vez más experto. Curiosamente localicé una botella de Sangre de Toro del 2010, de la bodega Torres en ¡¡un 7 eleven!! al precio de 8,8 €. Lo dejó ahí para los que quieran comparar.

Y aquí termina la primera parte de HK, pues Mabel ya tiene vacaciones y mañana toca madrugar para disfrutar juntos de diez días en Japón

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