domingo, 16 de septiembre de 2012

25. De propina ...Helsinki

Viernes, 24 de Agosto de 2012

No recuerdo haber dormido más en un avión. Tal es el grado de agotamiento acumulado. De las diez horas y media que separaban HK de Helsinki al menos seis me las pasé sobando. Si unimos la película que luego me puse (mucha más calidad en Finnair que en British), el viaje se me pasó bastante más rápido.
 
Aterricé a las seis de la mañana en un aeropuerto ubicado en mitad de un bosque cubierto por niebla. Dado que soy ciudadano de la UE, la salida del aeropuerto fue rápida y antes de las siete me encontraba en la estación central de la ciudad, heladito de frio, pues la temperatura no superaba los 12º C, y yo iba con mi uniforme tropical en el que el sueter que me puse no evitó la tiritona.
Pero como el cambio en el plan de vuelo supuso el adelanto de mi vuelo en nueve horas, tenía casi doce horas de visita obligada de la capital de Finlandia, por lo que no me quedó más remedio que seguir adelante.
 
Hasta media mañana no entré en calor, aunque la temperatura no pasó de los 20ºC.
Helsinki tiene un casco histórico bastante pequeño y se puede visitar en un sólo día. No entraré en detalles, pues no era el objetivo de este viaje aunque sí adjunto unas cuantas fotos.
 
Tras la comida hube de volver al aeropuerto, para dar por finalizado este nuevo periplo. El viaje de vuelta a Madrid se me hizo eterno, ya que Helsinki no está nada cerca, unas cuatro horas y media de vuelo. Pero al menos fue puntual, y aterrizamos antes de la hora prevista: las 20:30.
Destrozado pero una vez más feliz, vuelvo a mi casita en la que me quedaré el fin de semana descansando el cuerpo, pues la mente , como de costumbre, vuelve relajada. Y el lunes al trabajo de nuevo, mientras pienso dónde tiraremos la próxima piedra.
 

Espero que este blog haya sido del agrado de todos los que lo hayan visto...Bye.

martes, 28 de agosto de 2012

24. Los tres últimos días


Del Martes, 21 al Jueves, 23 de agosto de 2012.

 

Creo que el resto de mis energías se han quedado en Macao. La verdad es que tanto caminar, tantos días seguidos y con este calor tan húmedo me ha dejado exhausto y sin ganas de continuar. Mis pies están destrozados y mi cuerpo me pide dormir aunque me esté doce horas en la cama.

Creo que es el momento de tomárselo con calma. Compras, alguna cena con algún amigo de Mabel, y cortos paseos. Estos tres días no los he empleado en ver cosas nuevas, mis energías no lo permiten.

Tampoco quedan ganas para hacer más fotos. Mi última tanda iba a ser de nuevo en The Peak, pero de noche, pues posiblemente sea una de las imágenes más famosas del mundo, pero al acercarme al funicular, vi con horror que la cola para entrar era unas tres veces más larga que el día que fui. Un cartel que indicaba que la cola duraría hora y media me persuadió de entrar y hacer mi más anhelada foto, única razón por la que me traje el trípode a Hong Kong. Mis pies no estaban dispuestos a aguantar semejante tortura, por lo que cambié de opinión y me dirigí a las cercanías del embarcadero del Star Ferry desde se disfruta también de unas espectaculares vistas del Skyline de la isla de Hong Kong. Allí al menos hice uso de mi trípode, y saqué las fotos que adjunto, aunque dada la dificultad no creo que me hayan salido bien del todo.

 

Estos días también he tenido tiempo de acercarme a las cercanías de la oficina de Mabel a comer con ella, y también a darme un bien merecido masaje de pies. (¡¡que placer!!). Y de casualidad, en pleno Nathan Road, descubrí un sitio donde degustar la leche que probara en Macao (¡¡más placer!!), pero aun estando deliciosa, no me supo lo mismo.

 

La verdad que esto no da para mucho más. El final se acerca y también la hora de la separación temporal y física de mi querida Mabel. Debo decir que me he sentido abrumado por tanta amabilidad (excesiva, no merezco tanto), pero sus costumbres son sus costumbres, y agasajar al forastero es parte de su cultura. Pero es que no me han dejado pagar apenas nada.

Y aprecio en especial toda la amabilidad del hermano de Mabel, Ka Shing, que se ha desvivido por mí ( Mabel y él se quieren muchísimo): me ha ido a buscar al aeropuerto, nos ha llevado de paseo en coche, me ha llevado al masaje, ha ayudado a Mabel a comprar todo lo necesario para el apartamento, a montarlo, me ha invitado a su casa, he jugado con sus hijos, en fin no sé qué más puedo decir. Y de propina él y su mujer nos llevan al aeropuerto y hasta nos dejan un rato a solas para que nos despidamos de manera más intima. Una delicia de persona.

Y las despedidas son siempre tristes, pero no son para siempre. Ya estamos planeando nuestro próximo encuentro en Madrid, allá por las navidades, pues Mabel vendrá justo con la Lotería, el 22 de Diciembre, a experimentar una navidad a la española. Y más planes que tenemos pero no viene al caso exponerlos aquí y ahora.

 

Y ahora a terminar de hacer la maleta. Espero poder dormir en el avión pues debido a los cambios de vuelos, cuento con una visita a Helsinki de al menos 9 horas. Un cambio radical incluso en la climatología ya que he consultado los pronósticos y se esperan temperaturas de entre 13 y 18 grados. Una delicia después del bochorno hongkonés.

Añadiré unas fotos como fin de blog.

 

viernes, 24 de agosto de 2012

23. Macao II


Lunes, 20 de agosto de 2012.


Calles de Macao
Y efectivamente no había tanta gente, pero aún así demasiada para mi gusto. Empezamos en el templo de A-Ma pero apenas pude hacer una sola foto pues la riada de gente pasando, posando (con la inevitable pose con la V de victoria tan típica de los asiáticos), o parándose a hacer su foto lo hizo imposible.


Iglesia de San Lorenzo
Más fácil fue proseguir por el Macao más colonial, y como dije ayer en ciertos momentos a uno le parece que estuviéramos en cualquier rincón de Portugal. Se parece incluso en el destartalamiento de muchas de los edificios, compensado con la belleza de las muchas iglesias que aparecen en nuestro camino, muchas restauradas o reconstruidas en el siglo XIX.

Perderse por estas callejuelas es mucho más agradable que meterse por el centro de la ciudad antigua, que es un hervidero.

Hicimos una parada en un McDonald´s ya que Mabel empezó a sentirse mareada, quizás un principio de insolación, pues se le olvidó el paraguas que le hacía de sombrilla y que tan buen servicio le hizo en Japón.

Calles de Macao
Prácticamente terminamos aquí la visita, pero antes quisimos volver a un lugar que ya disfrutamos ayer. Es famoso en Macao un establecimiento especializado en un postre delicioso, tan simple como que es leche cuajada, pero de un sabor  indescriptible. El día anterior me tomé dos, de lo bueno que estaba. Mabel me indicó que en HK también hay algún sitio donde lo sirven, espero encontrarlo pues aun me relamo de pensarlo.


Teatro Dom Pedro V
Volvimos al hotel en el “shuttle” para coger nuestro pequeño equipaje y volver a la estación de ferris donde intentamos con éxito (aunque esperando una buena cola), adelantar el embarque para llegar antes a casa.


El viaje llega a su recta final…

miércoles, 22 de agosto de 2012

22. Macao


Domingo, 19 de agosto de 2012.

 

Pues eso, buen madrugón para personarnos en la estación de ferris de Central y dirigirnos a Macao, la ex colonia portuguesa, la cual fue cedida en condiciones parecidas a HK en 1999.
Casino "The Venetian"
El trayecto es corto, más o menos una hora, hasta llegar a este enclave situado justo en la desembocadura del río Perla. Portugal fue la primera potencia europea en establecer lazos comerciales con China, y acabó quedándose con este trocito de tierra en 1557.

Museo del Gran Premio de Macao . Reynard 903 (1990) de
Michael Schumacher
Museo del Gran Premio de Macao













Nuestro hotel se encuentra situado en la zona de los Casinos, en la isla de Taipa (unida con la península de Macao por tres puentes). Dado que en China y en HK está prohibidos los Casinos, Macao ha experimentado un crecimiento económico enorme, debido al Juego, dado que se reciben al año más 10 millones de turistas casi todos de estos dos territorios. Se puede decir que se ha transformado en las Vegas de Oriente, aunque tiene diferencias, pues las Vegas es mucho más espectacular y tiene muchísimo más ambiente. Los casinos de Macao guardan distancia unos con otros y la calle apenas tiene ambiente.

Museo del Gran Premio De Macao
El casino “The Venetian” es una copia exacta del que hay en la Vegas y puedo asegurar que cuando entré me sentí de nuevo en los USA.

Viendo todo esto, estoy seguro de que el proyecto de Eurovegas que nos querían montar en España no tendría éxito, con la crisis tan acuciante que nos está asolando. Macao era negocio seguro: prohibición de casinos en China y en HK; una afición desmedida al juego; cercanía de ambos países (de HK basta con un ferri que tarda una hora en llegar).

 

Pero este no era mi objetivo, pues no soy aficionado al juego. El otro atractivo de Macao (para mí el único) es su casco histórico. Para llegar, lo hoteles ponen a disposición de la clientela multitud de autobuses “shuttle” gratuitos que te acercan en un periquete a la zona de ferris de Macao (otra diferente a la nuestra). Luego basta elegir el autobús urbano para que te lleve al centro.
Iglesia de Santo Domingo

Muy cerca de donde nos dejó el shuttle, está el Museo del Gran Premio de Macao, visita obligada para los amantes del motor, dado que es aquí donde se celebran pruebas del campeonato del mundo de F3, turismos y superbikes, en un circuito urbano.

Largo do Senado
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
Atasco de gente
Mas gente
Tambien pasamos por el museo enológico antes de lanzarnos al atestadisimo centro urbano, dado que es domingo apenas se puede caminar por la calle. Apenas o nada. En pocos sitios había visto atasco de personas en una acera. Y la educación brilla por su ausencia, en comparación con HK. Pasamos un mal rato en el bus urbano para apearnos, pues iba hasta los topes y a la vez había muchísima gente esperando subir. Al abrirse las puertas, la gente de la calle se lanzó a saco dentro del vehiculo sin esperar a que la gente saliera creando una situación muy difícil. Mabel estaba realmente angustiada y tuve que usar mi cuerpo para protegerla e impedir con mi espalda que subiera gente, hasta conseguir que ella bajara. Me faltó darle un sopapo a una mujer que intentaba a toda costa pasar por encima de mí para subir antes de que Mabel bajara.

Quedé impresionado y a la vez indignado. Esto no lo he visto  jamás (y mucho menos en HK o en Tokyo donde hay millones de personas, pero destacan por su civismo).

Ruinas de Sao Paulo
Mabel me apunta que en Macao hay mucha población procedente de China. Ella no tiene un concepto mejor de los chinos que nosotros. Los considera maleducados, egoístas y sin escrúpulos. De hecho, si me apeteciera ir de vacaciones a China, tendría que convencerla.

Fortaleza do Monte
En fin, el centro de Macao es un hervidero de gente en donde es difícil sacar una foto. Lo segundo que llama la atención es, que pasear por Macao, es casi como hacerlo por cualquier localidad de Portugal, ya que nuestros vecinos han dejado una huella importante en la arquitectura. Y también en la repostería. Para mi alborozo, uno de los postres más típicos es el célebre pastel de Belem, para mí uno de los más deliciosos que haya probado nunca ( y que pude degustar en mis visitas a Lisboa).

Dimos un paseo e intentamos alejarnos de la muchedumbre que infesta las proximidades del Largo del Senado para pasar por las Ruinas de São Paulo, la antigua catedral, hasta llegar a La Fortaleza do Monte.

Mañana espero que siendo lunes, no haya tanta gente.

21. Otro paseo por los Nuevos Territorios

Sábado, 18 de agosto de 2012.

La subidita al Monasterio de los Diez Mil Budas
Hace días que Mabel y yo teníamos en mente coger su coche y dar una vueltecita por algún otro sitio de los Nuevos Territorios y de paso conducir un poco. Pero estos últimos días no me siento muy seguro acerca del coche. Siempre he sido muy valiente, dada mi experiencia hay que decir, y he conducido por la izquierda en Escocia e Irlanda o con cambio automático en los USA, pero ambas cosas a la vez nunca.
El hermano de Mabel se ha unido a nosotros y en principio he probado el coche en un lugar sin peligro, pero no me veo seguro, así es que prefiero que conduzca él. Pero no puedo evitar sentirme herido en mi orgullo de conductor. Es la primera vez que me acojono.
Lo espiritual y lo material
Pescadores en Sai Kung


Marisco en Sai Kung












En primer lugar nos fuimos hacia Sha Tin al monasterio de los Diez Mil Budas, muy popular pero hacen falta buenas piernas para llegar arriba. Resultan curiosos los cientos de estatuas de Budas en diferentes posiciones y gestos que jalonan la empinada cuesta hasta el Monasterio. En un principio me pareció poco probable que hubiera 10.000 budas de este tamaño, y pensé que solo sería el nombre. Pero en realidad el nombre le viene de  las más de 13.000 estatuillas doradas de Buda hechas en cerámica que se encuentran en las paredes del templo principal (lo siento no se pueden hacer fotos). En cada estatuilla aparece escrito el nombre del donante. Cada una tiene una posición única y ligeramente diferente de cualquier otra. En mitad de otras imágenes y estatuas de diferentes personajes destaca una pagoda roja de nueve niveles (número propicio para el budismo).
Tras bajar la cuesta y llegar al aparcamiento, Ka Shing, que así se llama el hermano de Mabel, sabedor de mi orgullo tocado y casi hundido, me ofreció las llaves del coche para que lo llevara yo hasta la localidad de Sai Kung a menos de 20 km. Y lo conseguí no sin los típicos problemas de cálculo inherentes al cambio de sentido en la conducción. Vamos, que tendía hacia la izquierda para horror de Mabel que pensaba que se iba a tragar un semáforo. Pero por lo demás bien. Es el mismo problema que tuve en Escocia y lo subsané al segundo día, por lo que quedé más tranquilo y mi orgullo restablecido.

Sai Kung es una animada y bonita población pesquera, en donde abundan los restaurantes cuya especialidad es el pescado y el marisco recién traido. Pero según mis acompañantes, esta zona está hecha más para turistas por lo que el precio también lo es.
¡¡Y a comer!!
Teníamos que comprar pescado y marisco para cenar en casa de Ka Shing en compañía de su familia  (directa y política), unos cuantos a cenar, vaya, así es que mejor ir donde los locales van. Un buen sitio es Sam Shing Estate al oeste de los Nuevos Territorios, nos gastamos unos 80 € pero no sabría decir cuanta cantidad compramos. La variedad es infinita con especies de moluscos y crustáceos que nunca había visto.
De lo que compramos lo único que me era familiar eran unas gambas de buen tamaño que compramos vivas para cocerlas en casa. Quizás no estén tan sabrosas como las nuestras, pero el resto de la compra estaba riquísimo en buena parte al modo en que se cocina por aquí. Hay unas especie de cigalas llamadas gamba mantis, que jamás había visto pero estaban deliciosas. Y también unos cangrejos parecidos al buey de mar con las pinzas llenas de carne muy sabrosa. En fin, una buena mariscada para acabar el día alegremente y con fuerzas para mañana que viajaremos a la cercana ex colonia portuguesa de Macao. Madrugón tremendo nos tendremos que dar puesto que el barco sale a las 8:30.

lunes, 20 de agosto de 2012

20. Kowloon de noche

Viernes, 17 de agosto de 2012.

El tifón finalmente quedó en poca cosa y se centró en la madrugada. Ello significa que Mabel tiene que ir a trabajar y que yo no tengo plan específico para hoy.
Mong Kok al atardecer
En un principio hemos quedado para dar una vuelta por Kowloon , muy interesante, especialmente en fin de semana.
Mi idea por la mañana es más bien levantarme tarde y escribir algo hasta mediodía, así podría darme una vuelta por la zona de Mong Kok antes de ver a Mabel por la noche, pero hete ahí que me llamó por si me apetecía comer con ella cerca de su oficina. Apetecer, si me apetece, claro, el problema es que en su oficina se come a las 12:30 y la llamada la recibo a las 10:55!!. Teniendo en cuenta que aun estaba en la cama y que hay hora y cuarto hasta su oficina, ello me supuso correr para llegar algo más tarde de la hora.
Tienda de medicina tradicional
Mogollón de gente
Tras la comida, dado que era pronto y no quería machacar los pies (que bastante estropeados los tengo ya), Mabel a un edificio cercano perteneciente a la universidad de HK , donde hay una sala de lectura con internet para que pasara un rato actualizando el blog y así hacer algo de tiempo hasta la tarde.

Nuestra cena
Ya a media tarde me acerqué al mogollón que es el centro de Kowloon al atardecer, más o menos por los mismos sitios que estuve hace unos pocos días. Millones de personas atestan las calles a estas horas (diría que a cualquier hora), con gente practicando su actividad preferida: ir de compras o shopping.

Por la noche cenamos con el hermano y los sobrinos de Mabel en un restaurante muy divertido donde uno puede comer en la barra y en donde la comida se cocina frente a ti. Buen sushi también, pero ¡como echo de menos ese sushi de Kyoto!
Mercado nocturno de Temple Street
Por la zona de Mong Kok y el mercado nocturno de Temple Street decir que hay mucha gente es decir poco. Esto no es para gente solitaria. A quien le guste el ambiente urbanita este es el lugar ideal para él.

Dai Pai Dong
En este mercado uno puede encontrar cualquier cosa se le ocurra, y el regateo es fácil y relajado. Estos chinos se rinden enseguida y rápidamente bajan su oferta. No son especialmente pesados, en realidad nada pesados, en comparación con otros sitios en los que son capaces de engañarte con muy malas artes y amargarte el viaje.
Y con los mercados aparecen los inevitables dai pai dongs o restaurantes en las aceras donde uno puede contemplar a la peña como dan cuenta de una mariscada o de un pato laqueado.

Un espectáculo imprescindible para el visitante extranjero que visite esta tierra. Y muy divertido.

19. Un día tonto

Jueves, 16 de agosto de 2012.



Aberdeen. Puerto
Así se podría definir el día de hoy. Ayer acabé destrozado debido al día tan completo que tuve, por el calor sofocante,  y el acúmulo de días de viaje que ya van haciendo mella. Desde luego que cansa más caminar que conducir, y se va notando. El resultado fue que dormí cerca de doce horas, y aun quería más pero tampoco era plan. Así es que con toda la pereza del mundo me puse en marcha, por el camino de siempre que ya casi se me de memoria, como un residente en HK más, para llegar hasta Central, en la Isla de Hong Kong. De allí me quise hacer una pequeña  exploración por el sur de la isla.
Cogí un autobús que me llevara a la localidad de Aberdeen, pero mi decepción fue total. Me esperaba pequeña población pesquera pero me encontré una extensión de HK pero sin atractivo alguno y con un puerto maloliente y carente de encanto así es que no tardé en coger otro autobús que me llevara a Central de nuevo.
Más atractivo sin duda. Me acerqué  a recoger un encargo que había hecho antes del viaje a Japón y me dí un paseo por la trepidante Central y decidí por la tarde subir a la atracción principal de HK: El pico Victoria, conocido localmente como “The Peak”, la montaña más alta de la isla con sus 552 metros, y que ofrece una de las vistas más espectaculares del mundo.
Para llegar hay que soportar una buena cola hasta coger el Peak Tram, un funicular con más de 120 años de historia, pues esta zona fue la elegida por los habitantes coloniales adinerados para asentarse y escapar del sofocante calor del verano (doy fe de ello).
Vistas de la Isla de Hong Kong y Kowloon desde The Peak

El funicular lleva hasta el Peak Tower, a los efectos un centro comercial por cuyas tiendas y restaurantes pasas sí o sí hasta llegar a la última planta, un mirador desde donde se disfruta de unas vistas increíbles de la isla de HK y de Kowloon. No se puede explicar con palabras, lo único que puedo hacer es colgar alguna fotito. Es recomendable hacer dos visitas, una durante el día y otra al anochecer, para la cual espero tener tiempo suficiente.

Idem pero más hacia la izquierda
Ahí arriba el viento es tremendo y anuncia la llegada de un tifón, muy habitual en esta época del año. Mañana probablemente haya que quedarse en casa. Mabel probablemente tampoco pueda ir al trabajo. Pero mañana Dios dirá.