Domingo, 19 de agosto de
2012.
Pues eso, buen madrugón
para personarnos en la estación de ferris de Central y dirigirnos a Macao, la ex
colonia portuguesa, la cual fue cedida en condiciones parecidas a HK en 1999.
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| Casino "The Venetian" |
El trayecto es corto, más
o menos una hora, hasta llegar a este enclave situado justo en la desembocadura
del río Perla. Portugal fue la primera potencia europea en establecer lazos
comerciales con China, y acabó quedándose con este trocito de tierra en 1557.
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Museo del Gran Premio de Macao . Reynard 903 (1990) de
Michael Schumacher |
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| Museo del Gran Premio de Macao |
Nuestro hotel se encuentra
situado en la zona de los Casinos, en la isla de Taipa (unida con la península de
Macao por tres puentes). Dado que en China y en HK está prohibidos los Casinos,
Macao ha experimentado un crecimiento económico enorme, debido al Juego, dado
que se reciben al año más 10 millones de turistas casi todos de estos dos territorios.
Se puede decir que se ha transformado en las Vegas de Oriente, aunque tiene
diferencias, pues las Vegas es mucho más espectacular y tiene muchísimo más
ambiente. Los casinos de Macao guardan distancia unos con otros y la calle
apenas tiene ambiente.
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| Museo del Gran Premio De Macao |
El casino “The Venetian”
es una copia exacta del que hay en la Vegas y puedo asegurar que cuando entré
me sentí de nuevo en los USA.
Viendo todo esto, estoy
seguro de que el proyecto de Eurovegas que nos querían montar en España no tendría
éxito, con la crisis tan acuciante que nos está asolando. Macao era negocio
seguro: prohibición de casinos en China y en HK; una afición desmedida al
juego; cercanía de ambos países (de HK basta con un ferri que tarda una hora en
llegar).
Pero este no era mi
objetivo, pues no soy aficionado al juego. El otro atractivo de Macao (para mí
el único) es su casco histórico. Para llegar, lo hoteles ponen a disposición de
la clientela multitud de autobuses “shuttle” gratuitos que te acercan en un
periquete a la zona de ferris de Macao (otra diferente a la nuestra). Luego
basta elegir el autobús urbano para que te lleve al centro.
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| Iglesia de Santo Domingo |
Muy cerca de donde nos
dejó el shuttle, está el Museo del Gran Premio de Macao, visita obligada para
los amantes del motor, dado que es aquí donde se celebran pruebas del campeonato
del mundo de F3, turismos y superbikes, en un circuito urbano.
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| Largo do Senado |
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| Atasco de gente |
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| Mas gente |
Tambien pasamos por el
museo enológico antes de lanzarnos al atestadisimo centro urbano, dado que es
domingo apenas se puede caminar por la calle. Apenas o nada. En pocos sitios había
visto atasco de personas en una acera. Y la educación brilla por su ausencia,
en comparación con HK. Pasamos un mal rato en el bus urbano para apearnos, pues
iba hasta los topes y a la vez había muchísima gente esperando subir. Al abrirse
las puertas, la gente de la calle se lanzó a saco dentro del vehiculo sin
esperar a que la gente saliera creando una situación muy difícil. Mabel estaba
realmente angustiada y tuve que usar mi cuerpo para protegerla e impedir con mi
espalda que subiera gente, hasta conseguir que ella bajara. Me faltó darle un
sopapo a una mujer que intentaba a toda costa pasar por encima de mí para subir
antes de que Mabel bajara.
Quedé impresionado y a la
vez indignado. Esto no lo he visto jamás
(y mucho menos en HK o en Tokyo donde hay millones de personas, pero destacan
por su civismo).
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| Ruinas de Sao Paulo |
Mabel me apunta que en Macao
hay mucha población procedente de China. Ella no tiene un concepto mejor de los
chinos que nosotros. Los considera maleducados, egoístas y sin escrúpulos. De
hecho, si me apeteciera ir de vacaciones a China, tendría que convencerla.
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| Fortaleza do Monte |
En fin, el centro de Macao
es un hervidero de gente en donde es difícil sacar una foto. Lo segundo que
llama la atención es, que pasear por Macao, es casi como hacerlo por cualquier localidad
de Portugal, ya que nuestros vecinos han dejado una huella importante en la
arquitectura. Y también en la repostería. Para mi alborozo, uno de los postres
más típicos es el célebre pastel de Belem, para mí uno de los más deliciosos
que haya probado nunca ( y que pude degustar en mis visitas a Lisboa).
Dimos un paseo e
intentamos alejarnos de la muchedumbre que infesta las proximidades del Largo
del Senado para pasar por las Ruinas de São
Paulo, la antigua catedral, hasta llegar a La Fortaleza do Monte.
Mañana espero que siendo lunes, no haya tanta gente.