miércoles, 15 de agosto de 2012

16. Y se terminó Japón. Vuelta a casa (o sea a Hong Kong)

Lunes, 13 de agosto de 2012.

Pues eso. Se terminó este viaje relámpago por tierras niponas con la sensación que traen todos aquellos que las visitan: ganas de volver. A mí me ha sabido a poco y ha sido un poco a salto de mata para poder ver lo más representativo, aunque hubiera faltado un poco del Japón más rural para hacerlo un poco más completo.

Y se nos ha quedado en el tintero alguna cosa más. El teatro tradicional “kabuki” hubiera sido interesante. O probar el “fugu” o pez globo, pero aparte de su elevado precio (excesivo), hay que tener agallas para arriesgarse a comerlo. Existen maestros entrenados en su corte para evitar las partes tóxicas que pueden llevar a un humano varón adulto y vigoroso a la muerte. Ni más ni menos. Algún accidente se ha dado sobre todo por pescadores que deciden cocinarlo por su cuenta.

Y también nos ha quedado comer ternera de Kobe, muy apreciada mundialmente, aunque elevada de precio. Me pude asomar a una carnicería de Osaka y el precio es para verlo: 450 € el kilo. La carne parece ser que es ultra tierna y suculenta , un placer de dioses. Y el secretismo de las granjas ha llevado a la creencia popular, muy extendida, de que a las vacas se les daba cerveza, masajes diarios con sake (vino de arroz) templado y oían música clásica. Pero parece ser que todo es una falacia y que el secreto está en la propia raza (Wagyu), en la hierba y el agua cristalina de las montañas en donde se crían.

Lo que no se nos pasó por alto probar es algo muy típico: el famosísimo inodoro japonés (ver fotos). Un verdadero hallazgo, sin duda. Lo primero que hay que hacer es leer las instrucciones en japonés o inglés (yo elegí japonés para una mejor comprensión).
El siguiente paso, por supuesto, es obrar (como diría una tía mía), y mientras lo hacemos podemos ir pulsando la palabra “Flush” para cargar el agua caliente y cuando la luz roja se encienda, estaremos listos para el milagro.
Una vez terminada nuestra obra, deberemos girar la misma tecla hacia debajo de tal manera que saldrá un chorro de agua calentita. A la vez deberemos recolocarnos para hacer que el agua impacte en la zona deseada. El chorro es regulable, por lo que si nos ponemos justo en posición objetivo y damos demasiada fuerza al chorro, más que limpieza tendremos una lavativa. Así es que ojo.

Para la limpieza del inodoro, es como cualquier otro, se tira de la cadena y punto. También tiene modo “bidet” para la higiene femenina. Pero este no lo utilicé (esta vez).

Después de tan placentera limpieza, nos daremos cuenta que solo hace falta un poquito de papel para secar, lo cual hace que ahorremos en papel higiénico y preservemos nuestros bosques.



Y así terminamos nuestro pequeño periplo por el Imperio del Sol Naciente. Esta noche dormiremos en nuestro apartamento de HK y mañana seguiré la exploración de tan impactante ciudad.

2 comentarios:

  1. Ese tipo de detalles frikis si que me gustan Josema!

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  2. La verdad es que Japón tiene mucho de friki. Y lástima no haber tenido más tiempo para las "cosplay".¡¡Eso si que es friki!!

    Hong Kong es mucho más normal, dentro de sus peculiaridades

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