miércoles, 1 de agosto de 2012

2. Saltar del avión, ducha y a turistear.

Lunes, 30 de Julio de 2012
El vuelo ha
El vuelo ha sido puntual pero largo, unas 16 horas en total. Aproveché para dormir algo pero evidentemente no lo suficiente.
Pero lo que no iba a hacer es pasarme mi primer día en HK en la cama. Mabel y su hermano se han cogido el día libre para pasearme un poco por ahí. Primero, los besos y abrazos de rigor a mi chica, luego presentación de su hermano y después al apartamento que gentilmente nos ha cedido el jefe de éste, ya que posee algunos para alquilar, pero en este caso no nos lo quiso cobrar, lo cual agradecemos en suma.
Tras una rápida ducha, nos pusimos en marcha para hacer alguna visita en la zona que se conoce como Nuevos Territorios que es la más extensa de HK y la menos poblada. Se llama así pues es una zona que los británicos arrendaron a China en 1898 después de la anexión de las islas y Kowloon.


Monasterio de Miu Fat

Monasterio de Ching Chung Koon
Mis primeras impresiones son el calor sofocante, húmedo y pegajoso ( no en vano estamos en zona subtropical) , y la abundancia de altísimos bloques de apartamentos. Esto es debido a que 7 millones de hongkoneses tienen que vivir en un espacio reducido de 1000 km2 y la única solución es construir hacia arriba, aunque los Nuevos Territorios se ven bastante amplios de espacio (sobre todo en comparación con Kowloon y Hong Kong Island).

Visitamos un par de monasterios budistas en Tuen Mun: Ching Chung Koon, uno de los santuarios taoístas más importantes de HK, y Miu Fat, de aspecto bastante moderno. Como es lunes, el ambiente es muy relajado y libre de muchedumbres.

De allí hicimos un intento de ir a la Reserva Natural de Mai po, pero se quedo en poco menos que un paseo pues hace falta reservar con tiempo para poder acceder. Mai Po es uno de los humedales y regiones pantanosas más importantes del mundo donde pueden llegar a coincidir 60.000 aves migratorias que utilizan este espacio como área de descanso obligado en su largo viaje.


Kam Tin

Después de comer marchamos al pueblo amurallado de Kam  Tin, del que apenas queda nada de su esplendor cuando a partir de 1069 se estableciera aquí, el clan de los Tang, que acabaría convirtiéndose en el más importante de los “Cinco Grandes Clanes” del territorio.

Y tras tan interesante excursión, el día terminaría con una programada cena de bienvenida con la familia de Mabel, en un restaurante de un lugar cuyo nombre no recuerdo, debido al lógico despiste inicial.
No entraré en muchos detalles, pero diré      que todo fue bastante bien, dada la barrera idiomática. El padre da la impresión de que pasa un poco de mí, pero según Mabel es normal, y que si está allí es que de alguna manera acepta la relación aunque sea un hombre bastante tradicional. Conecté bien con los sobrinos de Mabel, especialmente con el mayor de 8 años. La peque de 6 se muestra tímida pero poco a poco se quita de encima un poco el temor.

En fin, un buen primer día.


No hay comentarios:

Publicar un comentario