Miercoles, 8 de agosto de 2012
Un poquito más de Kyoto pues tiene mucho que ver. En esta ocasión vamos a ir a varios sitios concretos a los que nos desplazaremos en tren o en autobús.
| Estación de Kyoto |
Para ello hemos madrugado bastante más hoy con el fin de acabar pronto pues hay que hacer la maleta para ir mañana a Tokyo.
| Santuario Fushimi Inari Taisha |
| Santuario Fushimi Inari Taisha |
Una vez en la estación de Kyoto, cambiamos de tren, para coger el tren de la línea JR Nara , para llegar, tras un corto trayecto de cinco minutos, a uno de los más fascinantes santuarios que uno pudiera visitar en Japón: El Fushimi Inari Taisha, dedicado a las deidades protectoras de la prosperidad de los negocios (antiguamente de las cosechas de grano). La principal y más espectacular característica son los túneles formadas por cientos de Torii (las típicas puertas de santuario) donadas por comerciantes para asegurarse el éxito de sus negocios.
| Castillo Nijo |
Tras tren y bus nos personamos rápidamente de nuevo en Gojo-zaka donde hay una feria de cerámica ( y que Mabel había visto anunciado en internet). Bonito, pero la mayor parte de los precios son prohibitivos. Hay que mirar mucho para comprar algo que merezca la pena.
| Kinkaku-Ji |
Otros dos autobuses nos llevaron al castillo de Nijo, impresionante ejemplo de poder del señor feudal o Shogun. El primero de ellos fue el señor Ieyasu , el primero de los Tokugawa en 1604, que desafió al mismísimo emperador. El palacio Ninomaru era donde residía y el suelo aún emite un extraño ruido denominado “suelo de ruiseñor” un ingenioso sistema de alarma para controlar que nadie se acercará por las noches al shogun con aviesas intenciones.
Y por último, otro autobús hacia el templo Kinkaku-Ji (pabellón dorado), que data de 1397, pero un monje medio loco lo incendió en 1950, por lo que tuvo que ser reconstruido. Una de las visitas más populares de Japón, por la belleza de sus alrededores y el reflejo del edificio sobre la aguas del lago.
No hubo tiempo para mucho más. Nos hubiera gustado acercarnos al Palacio Imperial, pero hemos decidido volver temprano el domingo desde Tokyo para verlo y dar un último paseo por Gion y sus calles más tradicionales.
Que panzada de templos, santuarios y budas.
ResponderEliminarVisto desde aqui el atractivo de Japón puede estar en el contraste entre las grandes ciudades y el campo mas tradicional.
ResponderEliminar¿Comen lo mismo que nos dan aquí en los restaurantes?En cualquier caso su gastronomía es apasionante.(La china y asiática en general, también).
Efectivamente, y dado la falta de tiempo no vamos a ver el campo pero hay zonas alejadas de las urbes que dicen que son maravillosas. Kyoto es mucho más relajadan que Osaka (y menos calor y menos humedad).
EliminarEstamos empezando en Tokyo y promete, pues solo hemos visto el barrio donde nos alejamos, Ikebukuro, y es impresionante la gente, toda la cultura del manga y dibujos similares, etc.
En cuanto a la comida, hay de todo, pero nos tiramos por la comida japonesa más de andar por casa (por la economia, no se puede comer en "kabuki" siempre), aunque los japoneses tambien les va la hamburguesa o el restaurante italiano (nosotros no comemos paella todos los días para entendernos.
El sushi es de lo más caro, sin duda. Ayer comi un sushi "mezclado" en un bol, es decir el arroz, los trocitos de pescado,el wasabi,etc no iba en piezas individuales, sino en el mismo bol. Las sopas tambien son sabrosas.